La revista Cultura Masónica publica un número prácticamente monográfico dedicado a la Mujer y la Masonería. Es un tema apasionante, cómo las mujeres han tenido que batallar también en el seno de instituciones amantes de la Libertad como la masonería para no sentirse excluidas.
Se diría que en todas partes cuecen habas, pero al menos la masonería ha ido al paso de la sociedad civil, y muchas veces por delante, para abrir su espacio a la mujer. Otros colectivos aún deben calzarse las botas.
http://masonica.es/cm/revista_cm_octubre_2010.pdf
jueves, 30 de septiembre de 2010
martes, 28 de septiembre de 2010
Releyendo a Tolstoi
León Tolstoi es el anarquista cristiano por excelencia. Su amor a Dios y a la libertad están fuera de toda duda. Sus intuiciones siguen siendo verdaderas hoy en día, cuando los fariseos actuales de uno u otro color pretenden imponer las virtudes por la fuerza y los que carecen de toda moral se amparan en el pluralismo para no exigirse nada a si mismos. Siempre hace bien leer a Tolstoi:
"El cristiano rechaza la ley del Estado porque no tiene necesidad de ella ni para él ni para los demás, puesto que juzga la vida humana más garantizada por la ley del amor que profesa, que por la ley sostenida por la violencia.
Para el cristiano que conoce las necesidades de la ley del amor, las necesidades de la ley de la violencia, no solamente no pueden serle obligatorias, sino que se presentan ante él como errores que deben ser denunciados y destruidos.
La esencia del cristianismo es el cumplimiento de la voluntad de Dios que no puede ser posible más que con la voluntad exterior absoluta. La libertad es la condición necesaria de la vida cristiana. La profesión del cristianismo libra al hombre de todo poder exterior, y al mismo tiempo le da la posibilidad de esperar el mejoramiento de la vida que busca en vano por el cambio de las formas exteriores de la vida.
Les parece a los hombres que su situación se ha mejorado gracias a los cambios de las formas exteriores de la vida, y, sin embargo esos cambios no han sido siempre la consecuencia de una modificación de la conciencia.
Todos los cambios exteriores de las formas que no son consecuencia de una modificación de la conciencia, no solamente no mejoran la condición de los hombres, sino que con frecuencia la agravan. No son los decretos del gobierno los que han abolido las matanzas de niños, las torturas, la esclavitud, es la evolución de la conciencia humana quien ha provocado la necesidad de estos decretos; y la vida no se mejora más que en la medida en que sigue el movimiento de la conciencia, es decir, en la medida en que la ley del amor ha reemplazado en la conciencia del hombre la ley de la violencia."
lunes, 27 de septiembre de 2010
Mi felicidad en el otro
Para un cristiano se hace un tanto difícil charlar con un seguidor de la filosofía objetivista. El uso que hacen de palabras como "racional" o egoísmo" choca con su uso coloquial y más aún con el uso que le damos los cristianos. Voy a intentar resumir el problema.
Para un objetivista, todas las acciones racionales (sean buenas o malas) se hacen con el propósito de beneficiar a uno mismo. Si perjudican a uno mismo, entonces no son racionales.
Partiendo de ahí, consideran racional el egoísmo y dicen que cualquier buena acción racional es egoísta y produce el mayor beneficio para quien la realiza.
Los cristianos sin embargo aspiramos siempre a beneficiar a los demás, utilizamos con normalidad conceptos como altruismo o sacrificio, y no entramos a considerar el beneficio propio que obtenemos con nuestras buenas acciones.
¿Es posible una síntesis? Creo que sí. Un objetivista puede amar tanto a su prójimo que encuentre que el mejor beneficio para si mismo, lo que le haga más feliz, sea beneficiar al otro. Del mismo modo, el cristiano sabe que su felicidad está en cumplir la voluntad de Dios y amar al prójimo, no puede ser feliz defraudando a su Dios y dando la espalda a su hermano.
En esta senda estrecha podemos caminar juntos y entendernos.
Para un objetivista, todas las acciones racionales (sean buenas o malas) se hacen con el propósito de beneficiar a uno mismo. Si perjudican a uno mismo, entonces no son racionales.
Partiendo de ahí, consideran racional el egoísmo y dicen que cualquier buena acción racional es egoísta y produce el mayor beneficio para quien la realiza.
Los cristianos sin embargo aspiramos siempre a beneficiar a los demás, utilizamos con normalidad conceptos como altruismo o sacrificio, y no entramos a considerar el beneficio propio que obtenemos con nuestras buenas acciones.
¿Es posible una síntesis? Creo que sí. Un objetivista puede amar tanto a su prójimo que encuentre que el mejor beneficio para si mismo, lo que le haga más feliz, sea beneficiar al otro. Del mismo modo, el cristiano sabe que su felicidad está en cumplir la voluntad de Dios y amar al prójimo, no puede ser feliz defraudando a su Dios y dando la espalda a su hermano.
En esta senda estrecha podemos caminar juntos y entendernos.
domingo, 26 de septiembre de 2010
"Por la soberanía personal". I Congreso - fundacional - del P-Lib
Ayer sábado se celebró en Madrid el Congreso fundacional del P-Lib. Por fin un intento serio de construir una alternativa liberal para España. No es fácil hablar de libertad, responsabilidad, respeto, tolerancia, a una sociedad como la nuestra. La crisis económica desata el miedo y el miedo es enemigo de la Libertad. Pero la perseverancia dará sus frutos.
----------------------------
"El único propósito que justifica el uso de la fuerza sobre algún miembro de la comunidad civilizada es para evitar el daño a otros. Su propio bien, físico o moral, no es suficiente justificación."
John Stuart Mill (1806-1873).
viernes, 24 de septiembre de 2010
Liberales
Hoy se celebra en Madrid el Congreso fundacional del Partido de la Libertad Individual (P-Lib). Se trata de un serio intento por organizar un partido profundamente liberal, que recoja el pensamiento radical y libertario, actualizando así las propuestas del liberalismo clásico. Adelante liberales! Hasta el infinito y más allá :-)
"Donde mora la libertad, allí está mi patria" - Benjamin Franklin
miércoles, 22 de septiembre de 2010
Abismos
Me impresiona la profundidad de la fe de Amado Nervo. Me uno a él cuando se siente abrumado por el regalo de un dolor transformador, aunque yo no me veo capaz de exclamar "¡No me lo quites!" Estoy pasando por una experiencia dolorosa y aleccionadora, y creo que no soy tan buen fajador.
Yo soy tan poca cosa, que ni un dolor merezco...
Mas tú, Padre, me hiciste merced de un gran dolor.
Ha un año que lo sufro, y un año ya que crezco por él en estatura espiritual, Señor.
¡Oh Dios, no me lo quites! Él es la sola puerta
de luz que yo vislumbro para llegar a Ti...
En lo que sí coincido plenamente con el poeta es en encontrar más fácilmente a Jesús en mi propio abismo que en la infinitud del espacio.
Jesús no vino del mundo de «los cielos». Vino del propio fondo de las almas;
de donde anida el yo: de las regiones
internas del Espíritu.
¿Por qué buscarle encima de las nubes?
Las nubes no son el trono de los dioses.
¿Por qué buscarle en los candentes astros?
Llamas son como el sol que nos alumbra,
orbes, de gases inflamados... Llamas
nomás. ¿Por qué buscarle en los planetas?
Globos son como el nuestro, iluminados
por una estrella en cuyo torno giran.
Jesús vino de donde
vienen los pensamientos más profundos
y el más remoto instinto.
No descendió: emergió del océano
sin fin del subconsciente;
volvió a él, y ahí está, sereno y puro.
Era y es un eón. El que se adentra
osado en el abismo
sin playas de sí mismo,
con la luz del amor, ése le encuentra.
martes, 21 de septiembre de 2010
¿Huelga, único recurso?
Desde luego, las condiciones de trabajo injustas deben combatirse, también el trabajo perjudicial para la salud por su exceso o sus riesgos. Pero el trabajo en si mismo no es un castigo. Como decía el obispo John Hall, (el último de los puritanos), el trabajo en el Paraíso era un placer pues “en su origen, el trabajo se realizaba sin que fuera necesario, sin que causara pena o fatiga”. No es un mito, es el ideal al que debemos apuntar.
Por eso, a pocos días de una huelga general, no me impresiona la forma en la que los sindicatos reivindican los derechos de todos nosotros. ¿Con un día entero de vacaciones? Uhmm...
Por eso, a pocos días de una huelga general, no me impresiona la forma en la que los sindicatos reivindican los derechos de todos nosotros. ¿Con un día entero de vacaciones? Uhmm...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




