viernes, 21 de septiembre de 2012

Rescatando a Jesús de la "Jihad" cristiana



Quince muertos más en los disturbios tras la difusión de un vídeo antimusulmán en youtube. Es un tema complejo. Quiero detenerme en lo menos visible (pero para mí lo más preocupante) de la polémica.

Sabemos que las masas se exaltan, que el Islam no ha pasado por una Reforma, etc. Pero por un momento miremos a los autores del video. Eran cristianos, muy conscientes de lo que estaban provocando...

Existe una "Jihad" cristiana.

Es un intento de promover una nueva "guerra santa". Es también una guerra global, no solamente contra el Islam sino contra el liberalismo, la propia sociedad occidental y el cristianismo mayoritario (http://christian-jihad.com).

Este nuevo totalitarismo cristiano está creciendo preocupantemente en USA al amparo de movimientos como el dominacionismo o la New Apostolic Reformation. Su objetivo: dominar el mundo, por grotesco que parezca.

Todo esto, ¿tiene algo que ver con Jesús?

Muchos pensamos que NADA.

En su libro La última semana, Marcus Borg y Dominic Crossan señalan que, cuando Jesús entró en Jerusalén a lomos de un sencillo burro, otro desfile diferente estaba entrando por las puertas de la ciudad, Eran las tropas del gobernador Pilato.

Para los romanos, el Hijo de Dios era el Emperador y su poder se mostraba mediante el dominio, por el uso de la fuerza.

Conscientemente, Jesús planificó su llegada a la ciudad por contraste con ellos.

Jesús no busca el dominio ni promueve la violencia.

El Hijo de Dios ha venido para servir a todos y llevar esperanza a judíos y musulmanes, hombres y mujeres, niños y ancianos, etc.

Así sea.


PD: Te invito a que conozcas el movimiento llamado "Occupy Jesus" (http://weoccupyjesus.org).

Su propósito es unir a creyentes y no creyentes en el objetivo común de rescatar el mensaje de Jesús de manos de quienes lo comercializan o lo usan para sus ideologías particulares. Hacía falta.

martes, 18 de septiembre de 2012

LA BRAGUETA DE D. MIGUEL - En la muerte de Carrillo

Ha fallecido Santiago Carrillo (1915-2012), el líder comunista español del siglo XX. 

Me merece mi respeto por su despegue del totalitarismo y opción final por la convivencia. Me estremecen sin embargo sus declaraciones y actitudes de juventud. 


¡Qué terrible fue la política española de los años 30! 


Cuando pienso en esos turbulentos años de la II República, quizás por contraste,  siempre me viene a la mente D. Miguel Maura. 


En dos ocasiones estuvo a punto Maura de ser presidente del gobierno. 


En 1935 se lo impidió la derecha, porque D. Miguel quería la amnistía para los izquierdistas presos tras la revolución de Asturias. 


En 1936 se lo impidió Largo Caballero, quien jugaba a ser el Lenin español (después de haber sido Secretario de Estado de Trabajo en la Dictadura de Primo de Rivera, ¡menuda esquizofrenia!)


D. Miguel representaba la razón, la legalidad y la búsqueda de consensos. Valores a los que la mayoría era refractaria en una época de crispaciones y excesos.


¿Con él hubiera sido posible la paz? Tal vez, quién lo sabe...


Santiago Carrillo definió así a Maura: "Él era eso que llamamos un político honrado que nunca incurrió en el pecado de la corrupción y que siempre dijo lo que pensaba." 


Tan sólo en una ocasión se encontraron Maura y Carrillo. En su conversación, surgió el tema de la proverbial honestidad maurista. 


D. Miguel fue expresivo: "Siempre fui por la vida y la política con la bragueta abierta". 


Probablemente por eso la Historia lo relegó a un rincón oscuro, entronizando a arteros conspiradores como el melifluo general Franco y el exaltado periodista Carrillo. 


Si de eso no somos capaces de sacar lección alguna, entonces mejor olvidemos de una vez esos años de odio y revanchismo. Descanse en paz Santiago Carrillo. 







lunes, 10 de septiembre de 2012

Por qué no soy independentista (aún)

Mañana en mi país, Catalunya, se celebra su fiesta principal, la Diada. En ella se recuerda un momento histórico trágico (1714) de pérdida de libertades, y se aprovecha para reivindicar.

Este año parece que las principales voces sociales clamarán por la independencia de Catalunya y su separación del resto de España.

La reivindicación de un Estado propio para Catalunya ha ido creciendo en los últimos años y, aunque aún no es mayoritaria, parece que va camino de llegar a serlo algún día.

Yo no estoy a favor.

No son motivos románticos, ni nacionalismo español, ni nada por el estilo; tengo al menos tres motivos, para mí de más peso.

Primero, no quiero para Catalunya un ejército. Tristemente, todos los Estados (excepto Costa Rica) tienen ejército propio. No quiero entrar en ese juego macabro en el que se entierran cantidades ingentes de dinero en armas.

Segundo, no quiero que se cree un Banco Central en Catalunya. Históricamente estos bancos se crearon para controlar la emisión de moneda (o sea, para emitir más moneda cuando conviene al gobierno de turno) y específicamente para prestar al gobierno el dinero necesario para iniciar una guerra. Aunque algunos países, como Panamá, nunca han tenido Banco Central, la mayoría de Estados independientes ceden a la tentación de crear su propio banco.

En tercer lugar, no quiero depender aún más energéticamente de dictaduras (sean de izquierdas, de derechas o islamistas). Catalunya necesita energía para funcionar y actualmente es dependiente en casi un 90% Mientras reciba energía del resto de España, puede mantener su propia voz. Pero si dependiera directamente del petróleo chavista o del gas de Gazprom (o sea, Putin), seríamos otro Estado hipócrita más, al que le importarían un pimiento los derechos humanos de los habitantes de países exportadores de energía.

Es decir, no quiero la independencia si es solamente un mero cambio de dependencia: de Madrid a Barcelona, con los peajes habituales en Moscú y Caracas, y el mismo militarismo, mercantilismo, etc.

Pero... ¿y si renunciásemos a tener ejército? Don Pepe Figueres, presidente de origen catalán, abolió el ejército en Costa Rica...

¿Y si nos olvidáramos de la idea de tener un Banco Central? Panamá, que jamás lo ha tenido, se ha mantenido en los últimos 20 años con una inflación que no ha superado el 1%...

¿Y si aprendiésemos de Ucrania y construyésemos en 30 meses 20 centrales de energía solar?

Por desgracia, estos temas no están aún en el guión del discurso independentista, monopolizado por el sentimiento nacional y la justicia fiscal.

Pero si algún día formasen parte de su agenda entonces no tendría demasiados reparos en tachar el NO del título de este post.





domingo, 2 de septiembre de 2012

Se equivocó la paloma



El grupo "Antònia Font" dedicó esta preciosa canción a Clint Eastwood. "¿Quién duda de Clint Eastwood?" dice la letra.

La verdad es que muchos admiramos profundamente al cineasta norteamericano. Esta semana ha vuelto a tener un gran momento medíático, en la convención del Partido Republicano, solicitando el voto para Romney.

Su discurso ha sido impecable: un discurso recordando los incumplimientos de Obama y pidiendo que, puesto que lo ha hecho mal, el pueblo elija a un gobernante distinto.

Entiendo el cansancio de Eastowood con Obama. Sin embargo, creo que le falta lo que podríamos llamar "la perspectiva española".

Estábamos tan defraudados en España con Zapatero que... ¡elegimos a Mariano Rajoy!

Que Dios coja confesados a los norteamericanos como se pongan en manos de Mitt Romney y su rancio equipo de "conservaduros".

No dudo de Clint Eastwood cuando apunta y dispara; pero creo que se equivoca cuando pide el voto para el Rajoy de los USA.

miércoles, 29 de agosto de 2012

No es cosa de dos

La carrera electoral norteamericana no es cosa de dos, por mucho que los medios de comunicación se empeñen en ello.

El Partido Libertario presenta al antiguo gobernador republicano de Nuevo Méjico, Gary Johnson, como candidato a la presidencia.

¿Quiénes son los libertarios? Son liberales a la vieja usanza.

El Partido Demócrata fue en sus orígenes un partido liberal clásico, hasta los tiempos del presidente Cleveland; pero con la llegada del siglo XX los demócratas se pusieron en manos de políticos populistas, en ocasiones furibundamente conservadores y en otras casi socialistas.

El Partido Republicano representó siempre el pensamiento reformista conservador, encarnado en el republicanismo cívico y en ocasiones en un providencialismo religioso. Siempre hubo liberales en las filas republicanas, pero comprometidos con una plataforma conservadora.

¿Le auguran las encuestas alguna posibilidad a Gary Johnson? No, pero su alternativa programática vale la pena que sea conocida.

Una cosa más sobre la que no hay discusión: Gary Johnson es honesto.



lunes, 6 de agosto de 2012

No todo está perdido

El hombre más rápido de la Historia. Lo ha sido y lo sigue siendo Usain Bolt, quien revalidó su título el pasado domingo en los Juegos de Londres.

Se le conoce por su buen humor, su personalidad tranquila y relajada, y evidentemente sus grandes proezas deportivas. Sin embargo, él cree que su carisma se basa más bien en otra característica:

"Los modales son la clave. Digamos, por ejemplo, que vas caminando por la calle, tienes que darle a todos los buenos días. Todo el mundo. No se puede pasar una persona."

El hombre más rápido del mundo sabe detenerse a saludar.

Genio y figura, "Relámpago" Bolt.


jueves, 2 de agosto de 2012

Inmoral: las cosas por su nombre


Decía hace unos días Juan Pina, presidente del partido liberal (P-Lib), que "el Gobierno tendría que haber recortado lo superfluo para dar prioridad a recortes que no dañen al ciudadano".

Es muy triste e injusto lo que está ocurriendo estos días en España.

                                                   Hubert Humphrey (1911-1978)

Hubert Humphrey, en uno de los últimos discursos que pronunció, nos dio una herramienta para valorarlo:

"La prueba moral de un Gobierno es la forma en que trata a los que están en los albores de la vida, los niños, los que están en el ocaso de la vida, los ancianos, y los que están en las sombras de la vida, los enfermos, los necesitados y los discapacitados."

El gobierno conservador no sólo no nos saca de la crisis económica sino que toma decisiones inmorales que echan más leña al fuego de nuestra profunda crisis social .