miércoles, 9 de julio de 2014

Mira estos vídeos de mi superhéroe favorito

Cada cual escoge sus superhéroes favoritos.

Para los que no tienen costumbre de leer cómics, el verano es una buena oportunidad de familiarizarse con los superhéroes a través del cine.

Los blockbusters cinematográficos del verano suelen incluir una buena cantidad de superhéroes en los nuevos capítulos de grandes sagas como X Men, Vengadores, Batman, Spiderman, etc.

Mi superhéroe favorito es el vicario de Bagdad.

No estoy de broma. Si no lo conoces, te lo presento.

Es un pastor anglicano que vive en una de las ciudades más peligrosas del mundo, la capital de Irak.

Su misión es llevar el Evangelio y los sacramentos a sus vecinos, cuidar de los pobres y ser un constructor de la paz entre comunidades enfrentadas (chiíes y sunnies).

Andrew es un hombre gravemente enfermo, pero con su carisma ha creado un equipo de trabajo que suple cualquiera de sus carencias.

En los siguientes vídeos lo puedes ver ministrando a los pobre y enfermos en medio de un conflicto sin fin que no hace más que agravarse.

Esta misma semana terroristas fanáticos provocaban nuevas matanza de cristianos y musulmanes mientras Occidente, que encendió la mecha, mira ahora para otro lado.

Las imágenes son fuertes y el vídeo está en inglés, pero te animo a que lo veas.

Ah, por si quieres saber el secreto del poder que sostiene a Andrew, él mismo lo confiesa: "Mi fe lo es todo".

VÍDEO - Primera parte

VÍDEO - Segunda parte

VÍDEO - Tercera parte




domingo, 6 de julio de 2014

Más como él

El sábado falleció Don Sebastián Rodríguez Gómez. De las pocas personas a las que el Don delante del nombre le sentaba bien. Muchos también le llamaban "el señor Rodríguez". La palabra "señor" también hacía justicia a quien él era: todo un señor, un caballero.

Gracias a D. Sebastián empecé a asistir a una Iglesia protestante. Le escribí y él se encargó que alguien me visitara y me hiciera llegar buena literatura evangélica. Literatura también con mayúsculas, no simples folletitos.

Cuando empecé a asistir a la Iglesia presbiteriana de mi ciudad todos sus miembros tenían los cabellos blancos o ya no tenían cabello. Así que al recibir una invitación para una convivencia de jóvenes no lo dudé ni un momento.

Como yo no sabía si el lugar de celebración era frío o caluroso, me presenté al punto de encuentro para partir en autobús con mi ropa más veraniega. Al poco escuché detrás de mí la voz del señor Rodríguez preguntándome: "¿No trae usted una buena chaqueta para la convivencia? ¡Va a pasar frío!" Se metió en su casa y salió con una chaqueta que me hizo poner allí mismo.

Ni que decir tiene que yo me pasé toda la convivencia con la chaqueta puesta, entre tímido y agradecido...

Don Sebastián, pastor presbiteriano, estaba casado con una fiel anglicana y era suegro del obispo anglicano de Madrid. Por ese vínculo y por el respeto y aprecio que le tenía, le pedí que fuese el predicador en mi boda.

Tengo impreso su sermón, que me envió días antes para que yo pudiera meditarlo y comentar cualquier cuestión que me suscitara. Rescato ahora algunas de sus ideas más emblemáticas:

"Cuando el miedo nos agarrota es porque cerramos los ojos a las posibilidades Divinas. Entonces vemos fantasmas donde no los hay.

La dificultad para el creyente es un estímulo, no un impedimento. El peligro no está en los obstáculos, sino en la apatía, el fatalismo, el miedo, el conformismo, la indiferencia. Todo lo contrario a la fe que es la convicción de la plena dependencia de Dios y la seguridad de su Misericordia"

Ahora D. Sebastián está ya gozando plenamente de la Misericordia de ese Dios al que amó y sirvió. Ante su ausencia no puedo evitar pensar que ojalá hubiera más pastores como Él.

En tu Misericordia Señor, danos más pastores como D. Sebastián. 

Amén.


(D. Sebastián Rodríguez predicando en mi boda) 

miércoles, 2 de julio de 2014

Desde Rusia con amor

Aunque soy un pastor anglicano no es en el interior de ninguna Iglesia anglicana donde he pasado más horas. Si elaborase un ranking personal de servicios religiosos a los que he asistido, la Iglesia gitana se llevaría la palma. Me hace mucho bien participar en sus celebraciones y siempre que puedo asisto al culto.

He pasado muchas horas cantando, orando y escuchando predicar en algunas de las muchas capillas que la Iglesia de Filadelfia tiene en España. Admiro enormemente cómo han conseguido inculturizar el Evangelio dentro de la sociedad gitana. 

He leído y yo mismo he escrito bastantes páginas sobre el movimiento de avivamiento que inició Clement Le Cossec entre los gitanos franceses y que luego se extendió por todo el mundo. Estoy pensando en escribir más, a ver si encuentro el tiempo necesario.

El caso es que leyendo sobre los inicios del movimiento evangélico gitano he encontrado muchas vinculaciones con el anglicanismo (y aún más, ¡con la ortodoxia!).

Los predicadores que llevaron el Evangelio a un joven Le Cossec y que luego le educaron en la fe procedían de Inglaterra. Habían sido parte de las primeras hornadas de misioneros surgidos del movimiento de renovación liderado por el reverendo anglicano Alexander Boddy. 

¿Cómo había llegado el reverendo Boddy a la convicción que se necesitaba una renovación en el seno del cristianismo? Fue durante una visita al monasterio ortodoxo ruso de Solovetsky. 

Allí, al contemplar una pintura de la venida del Espíritu Santo sobre la Iglesia, le sorprendió ver la gran multitud que aparecía pintada. Por muchos años los cuadros que en Occidente habían representado ese momento histórico tan sólo mostraban a los doce apóstoles y María. 

El reverendo Boddy abrió su Biblia y comprobó que efectivamente, en el libro de los Hechos, se narra como el Espíritu descendió sobre todos los creyentes, no sobre una élite directiva. 

Desde aquel momento Alexander Boddy consagró su vida a que los creyentes de a pie pudieran experimentar todas las riquezas de una vida guiada por el Espíritu, que no fuese un tesoro reservado a unos pocos enterados o privilegiados sino al alcance de todos los cristianos. 

No es difícil imaginar como un mensaje así pudo impactar dentro de un pueblo secularmente discriminado como lo ha sido el pueblo gitano.

Tampoco es difícil imaginar cómo me sigue impactando a mí cuando lo escucho predicar a ritmo de rumba en cualquiera de sus capillas. 

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sábado, 28 de junio de 2014

Doce hombres sin piedad

Una de mis películas favoritas. Bueno, tal vez no sea muy cinematográfica porque la acción transcurre casi enteramente en una habitación de juzgado. Pero me da igual. Sigue siendo una de mis pelis favoritas.

Henry Fonda tiene una duda razonable, así que no puede condenar a muerte a alguien a quien todos los demás miembros del jurado ven como culpable. Vota inocente.

Podría haber quedado aquí, en minoría y testimoniando su negativa. Pero la decisión debe tomarse por unanimidad...

Así que al jurado número 8 solamente le quedan dos opciones: o cambiar su voto para que todo acabe o intentar contagiar su duda razonable a los restantes miembros del jurado, hasta lograr un veredicto unánime de inocencia.

Sí, una tarea ímproba... pero es lo que decide hacer.

Por supuesto yo no me creo el ombligo del mundo. Lo que yo pueda o no creer, lo que yo pueda o no hacer, tiene un efecto muy limitado. Pero me duele que en nuestros ambientes cristianos aún haya una abrumadora condena de la homosexualidad.

Yo tengo una duda razonable. Yo voto inocente.



miércoles, 25 de junio de 2014

Cinismo: fin de recorrido

Charles James Fox (1749-1806) fue un campeón del radicalismo británico. En un tiempo en que los liberales se habían domesticado hasta ser sólo conservadores partidarios del libre comercio, Fox y sus amigos batallaron por causas como la abolición de la esclavitud, la independencia de las colonias o la defensa de la Revolución Francesa. Fue un whig consecuente con su tiempo, nada acomodaticio, siempre en la vanguardia de los cambios que la sociedad necesitaba.

Pero si así fue en su vida pública, en su vida privada también resultó todo un personaje. Lo explica con detalle Walpole en sus Memorias sobre la vida de Carlos Fox, ministro de Inglaterra. Una biografía llena de anécdotas relacionadas con carreras de caballos, duelos y encuentros galantes. 

Una de las más cercanas amigas de Fox fue Miss Armstead, cortesana con la que llegaría a casarse, enamorados ambos, provocando gran escándalo. De ella escribió Walpole: "Hacía unos gastos extraordinarios, tenía dos coches y muchos criados. Convidaba a comer a toda la juventud más brillante de la corte y de la ciudad, y sin embargo no estafó a nadie".

Parece que Walpole quisiera criticar aquí con sorna la aceptación de la corrupción por la sociedad de la época. 

La vida de las clases privilegiadas en ese tiempo se presuponía corrupta, por eso la moralidad de Miss Armstead era digna de ser destacada. Ella compartía con su marido, en palabras del propio Walpole, "aquella filosofía que prefiere la perfección ideal a las cosas que la experiencia ha demostrado son convenientes".

Viendo hoy las noticias sobre el procesamiento de Cristina de Borbón pienso que por muchos años en este país todo el mundo se ha dedicado a hacer lo que le convenía, sin miramiento ni escrúpulo alguno, al amparo del socorrido "todos lo hacen ..." 

Quizás sea llegada la hora de poner fin a tanto cinismo y recuperar todos la virtud, de acuerdo a la concepción que de ella tenía Aristóteles (tan estimado por Fox): un hábito que arraiga al ser practicado.

 Pongámonos en marcha y que de verdad cada palo aguante su vela.



martes, 17 de junio de 2014

Al cuello

Me gusta mucho Farley Granger, fue un gran actor. Tal vez no fue una gran estrella pero sí un gran actor. Una de sus películas más emblemáticas fue La Soga, una historia muy al gusto de Hitchcock.

Dos estudiantes pretenden mostrar su superioridad intelectual cometiendo un crimen (estrangulando a un compañero) y escondiendo el cadaver en un arcón sobre el que celebrarán una cena, a la que invitarán a la familia del fallecido y a su profesor de la Universidad.

¿Se imaginan el resultado, verdad? La superioridad intelectual no fue suficiente para ocultar el crimen, para ocultar al muerto. Los delincuentes son descubiertos y probablemente les espere la horca. Ahora la soga va a estar sobre sus cuellos.

Pienso en esta película cuando contemplo la incapacidad histórica del liberalismo por articularse mínimamente en España. Creo que hay mucho de pretendida superioridad intelectual entre las causas de esta situación.

Esa superioridad intelectual no hace ascos a cenar sobre un cadaver, el cadaver del propio liberalismo, si eso refuerza el argumento de su superioridad: "España no nos comprende, por eso tenemos la razón".

A eso se le llama echarse la soga al cuello.


viernes, 6 de junio de 2014

Dicho y hecho

Este domingo una gran parte del mundo cristiano celebra Pentecostés. El relato que aparece en la Biblia sobre esa fecha que conmemoramos incluye un hecho excepcional: los discípulos de Jesús empezaron a hablar en nuevas lenguas y todos les entendían, cada cual les oía hablar en su propio idioma.

Esta semana hemos tenido la oportunidad de conocer a Desmond Tutu. Con un grupito de anglicanos catalanes celebramos un encuentro con él y tuvimos un tiempo de oración. La agrupación scout de Reus le puso una pañoleta del grupo y entonces le pedimos su bendición sobre los muchachos scouts.

Yo creí que daría su bendición en inglés y que sería cosa de cinco segundos: "God bless you! Peace be with you", o algo similar. Pero no. Se levantó de su asiento con la ayuda de su bastón y empezó a hablar en xhosa, su lengua materna. Es un idioma muy especial, pues incluye unos característicos chasquidos con los que se pronuncian ciertas consonantes (también llamados "sonidos de caballito").

La bendición fue larga. Tutu consiguió crear un ambiente electrizante mientras todos teníamos la cabeza inclinada y escuchábamos esos sonidos extraños, ese lenguaje que parecía llegar directamente del corazón de África, del orígen de los tiempos...

Evidentemente los muchachos no podrían traducir lo que dijo (ni yo tampoco). Pero todos salimos de allí seguros de lo que Tutu había dicho y hecho. Nos había puesto en contacto con Dios y todos lo habíamos entendido.