jueves, 30 de mayo de 2013

Arrastrados hacia el pasado

Me gustó mucho la nueva versión cinematográfica de El Gran Gatsby.

Tres cosas son mis preferidas: lo alucinante del espectáculo visual, la interpretación de Leonardo Di Caprio y la canción de Lana del Rey.

El epitafio en la tumba de Scott Fitzgerald recoge la última frase de Gatsby: "Y así vamos adelante, botes que reman contra la corriente, incesantemente arrastrados hacia el pasado".

Da miedo.

Nuestra profunda crisis social nos arrastra de nuevo a "cuando fuimos jóvenes".

Y no es cierto que entonces fuimos más felices. 

¿Quieres ver una banalización del pasado? Teteras en forma de Hitler en California:

http://www.lavanguardia.com/economia/marketing-publicidad/20130530/54374973383/polemica-anuncio-tetera-hitler.html



El pasado nos persigue y esclaviza, nos tortura como a Gatsby.

Sabemos que no podemos cambiarlo, deberíamos batallar para no repetirlo; pero pretendemos hacer como si nunca hubiera sido, como si aún hubiera de ser.

Tal vez sólo nos quede consolarnos escuchando el lamento (¿esperanzado?) de Lana.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Mis hijas son unas directioners

Vaya por delante que tienen 9 años y 5 años (bueno, cinco años y once meses como ella dice). Se saben todo sobre la vida de los One Direction, la banda de pop del momento. Lo que les gusta comer, sus colores favoritos, las pequeñas tragedias y alegrías que experimentaron en su infancia, etc.

Mis hijas son directioners inocentes. Si les preguntas porqué les gustan los One Direction te dirán que porque son divertidos y cantan bien. Pero también hay directioners "ideologizadas". Siguen a los muchachos del grupo porque sienten que traen un "evangelio" diferente a sus oídos, cansadas como están de escuchar los comentarios machistas y sexistas de sus compañeros de clase:

"Los chicos no te dicen todo lo que dicen ellos: que eres perfecta con todos tus defectos. No lo sueles escuchar" (oído en la puerta del concierto de Badalona).

La adolescencia, el territorio más fértil para recibir las grandes verdades de la vida. Bueno, si los One Direction se las dicen a sus fans, bienvenida sea la directionmania.

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La Biblia dice que "somos aceptados en el amado" (en Jesús), así que Dios nos ve y se deleita con cada uno de nosotr@s, y nos dice: "eres mi hijo querido, mi hija querida, en quien me complazco".




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lunes, 13 de mayo de 2013

Pentecostés

Cuando  Jesús se marchó dijo que era mucho mejor así. Podríamos estar en contacto con Su Espíritu y eso iba a revolucionar nuestro mundo, darnos un propósito y saciar nuestras almas.

Los hombres hemos entendido solamente un poquito de esta nueva realidad.

Quizás los artistas hayan tenido mayor sensibilidad que muchos teólogos para profundizar en ello.

Dos ejemplos que nos acercan al misterio.

Tom Waits y el Jesús de Chocolate que le satisface y sostiene.

Joe Cooker versionando a Leonard Cohen y su inexorable misión: tomaremos Manhattan.

¡Feliz Pentecostés para tod@s!



jueves, 9 de mayo de 2013

Sigue vivo

Pocas veces los seguidores consiguen perpetuar la doctrina de su inspirador.
Si bien en el mundo religioso encontramos varias muestras (los seguidores de Cristo dando lugar al cristianismo, los de Buda al budismo, etc.), realmente han sido más los profetas que permanecen en el anonimato y el olvido, sin generar movimiento perdurable alguno.
Peor suerte aún han corrido los "ismos" en el mundo político. El gaullismo nunca ha estado a la altura del espíritu del General; el estalinismo, gracias a Dios, murió al poco de hacerlo Stalin...
Sin embargo, en nuestra vieja piel de toro, un fenómeno surgido en los años 60/70 tiene garantizada su supervivencia. No hablo en broma. Hoy ha fallecido el genial actor Alfredo Landa (1933-2013) pero el "landismo", probablemente, no morirá nunca. 
"España saldrá adelante porque hay españoles" decía el presidente Rajoy no hace mucho. En fin...
Bueno, pues lo que sí es incontestable es que, mientras haya españoles, con sus luces y sombras, el landismo seguirá vivo (dicho sea sin acritud alguna).
¡Gloria eterna al gran Alfredo!

lunes, 29 de abril de 2013

Deber moral

No me pude contener.

Estábamos celebrando un acto para orar por las autoridades de nuestra ciudad, con la presencia del alcalde y varios regidores.

Mi misión era cerrar el acto con unas palabras amables de despedida.

Me salió un alegato contra la inutilidad de la Iglesia y de los políticos si ambos nos olvidamos de los pobres.

Prometo que ni yo mismo sabía que iba a decir algo así. No sé si el arrebato fue obra del Espíritu o del "calentamiento global" al que estamos todos sometidos por esta crisis económica que parece no tener fin.

Luchar contra la pobreza y eliminar la miseria no son un programa eclesiástico ni un programa político. Son deberes morales que nunca deberíamos rehuir.

Más aún, los cristianos y los políticos seremos juzgados por lo que hagamos o dejemos de hacer con los pobres. Jesús así nos lo recordó. El bien o mal que les hagamos se lo estamos haciendo a Él, porque Él se identificó plenamente con  los que más sufren.

Hemos aprendido los cristianos a resistir las utopías totalitarias que prometen falsedades, pero debemos resistir igualmente el cinismo desalmado que nos mantiene en la inacción.

El filósofo Michael Novak nos dio buenas pistas sobre el camino a seguir: "Nunca seremos capaces de construir un paraíso en la tierra. ¿Qué podemos hacer entonces los cristianos? Construir instituciones que aseguren estas libertades fundamentales: la libertad política, la libertad de la pobreza y la libertad de conciencia, información e ideas ".

Nunca bajemos la guardia e invitemos a los políticos, tengan o no nuestras convicciones, a comprometerse con nosotros en el deber moral de reducir la pobreza y eliminar la miseria, para lograr una sociedad y unos ciudadanos más libres.



jueves, 25 de abril de 2013

Keble: amor y temor

Hoy es el aniversario del nacimiento de John Keble (1782-1866), uno de los grandes santos de la Iglesia anglicana. Técnicamente no sé si todo el anglicanismo usaría esta terminología, pero el caso es que Keble fue un cristiano cabal, como diríamos más castizamente.

Uno de sus sermones nos habla del temor de Dios. Lo pronunció en la Iglesia de Cuddesdon, el pueblito que alberga el famoso seminario donde tuve el privilegio de estudiar, el Día de Pentecostés (24 de mayo de 1864).

Keble sostenía que no había enfrentamiento entre actuar por amor y hacerlo bajo el impulso del temor de Dios. Eran caras de una misma moneda.

"Algunos dicen que debemos actuar por amor, no por miedo al castigo o por esperanza de recompensa; como si la pena o la recompensa que los cristianos buscamos fuese en realidad algo diferente a la separación o el disfrute de Aquél al cual nuestras almas aman".

Amamos porque Jesús nos amó primero (1 Juan 4: 19) y queremos permanecer en Su amor.

Vemos aún en los más alejados del Bien (o de lo que nosotros consideramos correcto) un prójimo que refleja la imagen de Dios y nos comportamos con ellos con temor y reverencia.

Gracias John Keble por recordárnoslo.


jueves, 18 de abril de 2013

Antídoto

La extensión del uso de la cocaína entre diferentes grupos humanos en nuestra sociedad occidental está destruyendo nuestro tejido social y alimentando la crisis.

Si bien antes era una droga que se consumía como colofón de una fiesta o para continuarla, hoy la cocaína es consumida también para seguir trabajando en condiciones extenuantes o de estrés.

El doctor David Nutt además nos ha puesto sobre la pista de algo aún más preocupante: la responsabilidad de los ejecutivos de la banca, adictos a la cocaína, en la toma de decisiones erróneas.

"La cocaína fue perfecta para la cultura bancaria de la excitación y el impulso y el más y el más y el más. Es la droga del más" ha declarado este domingo el doctor Nutt.

http://www.estrategiaynegocios.net/2013/04/15/banqueros-abusaron-de-cocaina-y-nos-metieron-en-este-lio/

La coca extiende sus tentáculos entre la banca y, a través suyo, golpea a las familias humildes, embrujadas también por esa cultura del más y más, embarcadas en más préstamos y finalmente deshauciadas.

Sólo el retorno a la vida sencilla puede actuar como antídoto ante tanto veneno.