Huelga de padres a causa de las tareas caseras que los profesores imponen a los alumnos. Desde luego, hay motivos para hacer una buena huelga a causa del fracaso del actual sistema educativo, aunque hacer banderín de los "deberes" pueda parecer coger el rábano por las hojas.
Si yo fuera capaz de convocar una huelga en condiciones, encontraría enseguida varios topicos para legitimarla. Por ejemplo, una huelga por separar a los alumnos por edades. Me parece una forma bastante ingenua (por decirlo suave) de organizar la enseñanza. ¿Porqué presuponer que, en todo un cúmulo de materias dispares, todos los alumnos de la misma edad necesitan siempre el mismo tiempo para aprender?
También haría huelga por la estructuración del curso escolar, con una vacaciones de verano de tres meses y jornadas escolares interminables (que empiezan cuando aún es de noche y acaban cuando los padres han vuelto a sus trabajos después de comer). Vacaciones "de verano". ¿No se puede hacer clase con calor en el aula? ¿Los políticos que gestionan la Educación no saben que Willis Haviland Carrier inventó el aparato de aire acondicionado en 1902? ¿No será más bien que hay toda una industria del ocio enfocada entorno a los tres meses de verano de los chavales?
Haría huelga también por los currículums divididos en asignaturas, materias separadas unas de otras, inconexas. Si no eres un fanático de las Matemáticas, ¿cómo soportar números no relacionados con nada más?¿Se puede entender la Literatura sin conectarla con la Historia? ¿Estamos solos en el Universo? Si ningún hombre es una isla, como escribió John Donne, tampoco los conocimientos pueden crecer y desarrollarse en compartimentos aislados; necesitan conexiones.
Por cierto, que hablando de currículums, no sé porqué deben ser diseñados por burócratas. Es cierto que unas escuelas que aplicasen innovaciones arriesgadas podrían poner en peligro la formación de sus alumnos, pero ¿está garantizada, con los presentes currículums la formación de toda una generacion? Nuestras escuelas, ¿realmente "enseñan"? Porque si no lo hacen o no lo hacen como esperamos, ¿a qué tanto miedo a correr riesgos y confiar en la habilidad de maestros y comunidades para saber lo que necesitan? Solamente por eso, para quitar la educación de las manos de los políticos y recuperar el control de la educación de nuestros hijos, ya valdría la pena hacer una buena huelga.
E incidiendo en el tópico de los deberes, ¿hay algo que fomente más las desigualdades injustas que los deberes escolares? Con las posibilidades que nos ofrecen las nuevas tecnologías, la forma de enfocar las relaciones entre horario escolar / tareas extraescolares, ¿no debería invertirse? Es decir, eso de una clase magistral y luego unos alumnos haciendo ejercicios en casa no parece equitativo. Porque en el horario fuera de la escuela algunos alumnos pueden recibir clases de refuerzo, con un profesor que les ayuda a hacer sus deberes, mientras otros están trabajando en la frutería de sus padres, sin demasiado tiempo para hincar los codos. ¿No debería ser al revés? ¿No podrían grabarse las clases magistrales en Youtube y que los alumnos las escuchasen fuera del horario escolar, en una biblioteca pública si es que no tienen recursos tecnológicos en casa? Y entonces, al llegar a la escuela, hiciesen allí los deberes, en la escuela, con el profesor ayudando a cada alumno en función de sus necesidades de aprendizaje, detectando que es lo que cuesta más entender y explicándolo de nuevo, etc.
Una buena huelga haría yo por eso y por muchas oteras cosas que no funcionan en nuestro sistema educativo, herencia de una sociedad industrial que ya está muerta. Pero resulta que yo también soy un producto de ese sistema y me cuesta mucho quejarme y hacer valer mis derechos o los de mis hijas.
Yo también he sido domesticado más que educado, y hasta se me ha olvidado ladrar...
lunes, 7 de noviembre de 2016
jueves, 20 de octubre de 2016
Bienvenidos Lliures
La campaña electoral de 1870 era muy reñida en Inglaterra. Los dos principales candidatos, Gladstone y Disraeli, se disputaban cada voto. En los últimos días de campaña ocurrió un hecho curioso: los dos candidatos cenaron sucesivamente con una misma señorita. Los periodistas estaban ansiosos por saber cuál de ellos se había ganado el voto y la confianza de la joven. Ante sus preguntas, la muchacha contestó que tras cenar con Gladstone había llegado a la conclusión que había cenado con el hombre más inteligente de Inglaterra. Pero que después de cenar con Disraeli salió con una convicción muy diferente; la impresión que ella era la mujer más inteligente de Inglaterra.
En la sociedad catalana y española cada vez se extiende más la tendencia de impresionar a los clientes potenciales. Se elabora un discurso para los convencidos. Desaparece el diálogo, la capacidad de escucha. Se hace política para los tuyos, incluso se dramatizan los gestos para convencer a los propios que el liderazgo de sus ideas está bien representado. Todos firmes en su trinchera.
Esta política deja a la otra mitad del país aislada, desconectada. No se buscan puentes, pactos o acuerdos, sino imponerse aunque sea por la mínima. Así, los perdedores se desentienden del destino del país o mantienen una permanente actitud hostil hasta que llegue el momento de la victoria de "los suyos".
Esta política de tensar la cuerda y de estirar desde los extremos alimenta el populismo, el extremismo trasnochado y el enfrentamiento. O independencia o caos. O cambio de sistema o caos. O seguimos nosotros o el caos. Y así, suma y sigue.
Me gusta el concepto que Disraeli tenía de su "One Nation". Sí, puede parecer paternalista, pero la idea que todas las partes de la nación tienen contraídas obligaciones con las otras partes y que deben interactuar juntos me parece muy necesaria. De la misma forma que la capacidad de escucha. Los políticos deben escuchar a todos y dar el respeto y valor que se merecen a todas las opiniones. Cada ciudadano tiene algo que aportar. No es posible construir un país sin escuchar a la otra mitad, haciendo como si no existiera. Por eso doy la bienvenida a un movimiento como Lliures (http://www.movimentlliures.cat), que se aleja de maximalismos, agitación y propaganda, para reivindicar la política como el arte de gobernar en diálogo permanente con una sociedad a la que pretendemos virtuosa.
En la sociedad catalana y española cada vez se extiende más la tendencia de impresionar a los clientes potenciales. Se elabora un discurso para los convencidos. Desaparece el diálogo, la capacidad de escucha. Se hace política para los tuyos, incluso se dramatizan los gestos para convencer a los propios que el liderazgo de sus ideas está bien representado. Todos firmes en su trinchera.
Esta política deja a la otra mitad del país aislada, desconectada. No se buscan puentes, pactos o acuerdos, sino imponerse aunque sea por la mínima. Así, los perdedores se desentienden del destino del país o mantienen una permanente actitud hostil hasta que llegue el momento de la victoria de "los suyos".
Esta política de tensar la cuerda y de estirar desde los extremos alimenta el populismo, el extremismo trasnochado y el enfrentamiento. O independencia o caos. O cambio de sistema o caos. O seguimos nosotros o el caos. Y así, suma y sigue.
Me gusta el concepto que Disraeli tenía de su "One Nation". Sí, puede parecer paternalista, pero la idea que todas las partes de la nación tienen contraídas obligaciones con las otras partes y que deben interactuar juntos me parece muy necesaria. De la misma forma que la capacidad de escucha. Los políticos deben escuchar a todos y dar el respeto y valor que se merecen a todas las opiniones. Cada ciudadano tiene algo que aportar. No es posible construir un país sin escuchar a la otra mitad, haciendo como si no existiera. Por eso doy la bienvenida a un movimiento como Lliures (http://www.movimentlliures.cat), que se aleja de maximalismos, agitación y propaganda, para reivindicar la política como el arte de gobernar en diálogo permanente con una sociedad a la que pretendemos virtuosa.
"La Naturaleza nos ha dado dos orejas pero una sola lengua" - Benjamin Disraeli
martes, 27 de septiembre de 2016
La Iglesia imaginada
Buena parte del protestantismo español es deudor, en su madurez y
consolidación, del gran trabajo realizado por el obispo anglicano Juan Bautista Cabrera. No se
ha valorado aún en grado suficiente el significado de su obra. Se le ha
encuadrado habitualmente en la linea de innovación religiosa, política y social
que va pareja a la consolidación del liberalismo moderado en la Restauración. Sin embargo, esta simplificación no parece conciliarse con
los hechos.
La confusión debe su origen en buena medida a las explosiones de
ira de prelados católicos como el arobispo de Granada, D. José Moreno Mazón,
ante la consagración de la catedral anglicana de Madrid (1894): "Si los
sentimientos católicos de los españoles han sido cruelmente heridos con los
últimos acontecimientos de la capilla protestante y de las innovaciones
heréticas implantadas desde hace largos años en España por el espíritu
revolucionario de los tiempos modernos, es porque han visto en esto gravísima
ofensa hecha a Dios, a su Unigénito Hijo Jesucristo, a su Inmaculada Madre
María y a la Iglesia Santa", escribía el prelado católico-romano.
El grito en el cielo puesto por la jerarquía católico-romana hizo parecer al naciente protestantismo español como aliado de la Modernidad y de su visión racionalista de la existencia. Una especie de herejía anti-tradición y extranjerizante. Pero nada más lejos de la realidad.
Cabrera era lo que hoy en términos ideológicos (que no necesariamente políticos) podría llamarse un "conservador progresista". En lenguaje popular estos dos conceptos pueden parecer enfrentados pero realmente no es así. Lo contrario al Progreso no es la Conservación sino el Inmovilismo. Cabrera veía en la tradición del cristianismo español un profundo y eficaz agente de progreso individual y colectivo. Las glorias de la antigua Iglesia española eran sus referentes; ciertamente algo idealizadas, pero sin duda plenamente eficaces como imagen romántica con la que re-conectar y desde la que proyectar un cristianismo más auténtico para el cambio de siglo.
Por eso mismo, Cabrera realmente compartía la filosofía de las críticas con las que sus detractores caracterizaban su obra. Pero, como si de un boomerang se tratara, devolvía estas críticas a sus emisores. ¿Extranjerizante? Lo eran quienes habían impuesto una liturgia romana a un pueblo de tradición cristiana mozárabe. ¿Innovaciones contrarias a la tradición? El Concilio Vaticano I era un claro ejemplo, promulgando nuevos dogmas como la infalibilidad papal.
Este apego de Cabrera por el cristianismo de los primeros siglos era profundamente progresista. La obra de Cristo en nosotros y por nosotros pone las bases para nuestro renacer como individuos y como sociedades. La Iglesia fiel a sus orígenes es el agente más válido para la obra transformadora del Espíritu, para llevarnos a una nueva Edad de madurez personal y comunitaria. Un discurso muy acorde con la visión del Romanticismo sobre el hombre verdadero: "es la imaginación, que vive para siempre", en palabras de William Blake.
Cabrera puso su mirada en la Iglesia de los primeros siglos e imaginó unos cristianos, una Iglesia que encarnasen realmente los valores del Reino y desafiasen todo convencionalismo y domesticación..Una Iglesia y unos cristianos que pusieran su empeño en liberar de miedos al ser humano y le permitieran sostener de nuevo alta la mirada:
"Eleva, alma mía, tu mente a los cielos,
Y allí en luz y gloria contempla al Señor;
No temas humilde llegarte a Su trono
Que es trono de gracia fundado en amor."
Juan Bautista Cabrera
Cabrera era lo que hoy en términos ideológicos (que no necesariamente políticos) podría llamarse un "conservador progresista". En lenguaje popular estos dos conceptos pueden parecer enfrentados pero realmente no es así. Lo contrario al Progreso no es la Conservación sino el Inmovilismo. Cabrera veía en la tradición del cristianismo español un profundo y eficaz agente de progreso individual y colectivo. Las glorias de la antigua Iglesia española eran sus referentes; ciertamente algo idealizadas, pero sin duda plenamente eficaces como imagen romántica con la que re-conectar y desde la que proyectar un cristianismo más auténtico para el cambio de siglo.
Por eso mismo, Cabrera realmente compartía la filosofía de las críticas con las que sus detractores caracterizaban su obra. Pero, como si de un boomerang se tratara, devolvía estas críticas a sus emisores. ¿Extranjerizante? Lo eran quienes habían impuesto una liturgia romana a un pueblo de tradición cristiana mozárabe. ¿Innovaciones contrarias a la tradición? El Concilio Vaticano I era un claro ejemplo, promulgando nuevos dogmas como la infalibilidad papal.
Este apego de Cabrera por el cristianismo de los primeros siglos era profundamente progresista. La obra de Cristo en nosotros y por nosotros pone las bases para nuestro renacer como individuos y como sociedades. La Iglesia fiel a sus orígenes es el agente más válido para la obra transformadora del Espíritu, para llevarnos a una nueva Edad de madurez personal y comunitaria. Un discurso muy acorde con la visión del Romanticismo sobre el hombre verdadero: "es la imaginación, que vive para siempre", en palabras de William Blake.
Cabrera puso su mirada en la Iglesia de los primeros siglos e imaginó unos cristianos, una Iglesia que encarnasen realmente los valores del Reino y desafiasen todo convencionalismo y domesticación..Una Iglesia y unos cristianos que pusieran su empeño en liberar de miedos al ser humano y le permitieran sostener de nuevo alta la mirada:
"Eleva, alma mía, tu mente a los cielos,
Y allí en luz y gloria contempla al Señor;
No temas humilde llegarte a Su trono
Que es trono de gracia fundado en amor."
Juan Bautista Cabrera
: “Nos, con nuestro
amado Cabildo, Clero, Religiosos y fieles, deseando para contrarrestar y
oponer un fuerte dique á los excesos del protestantismo en España,
singularmente en los de la Capilla protestante y de la sacrílega
consagración episcopal una fuerza invencible, hemos acudido á Dios Ntro.
Señor por la intercesión de la Santísima Virgen… Si los sentimientos
católicos de los españoles han sido cruelmente heridos con los últimos
acontecimientos de la capilla protestante y de las innovaciones
heréticas implantadas desde hace largos años en España por el espíritu
revolucionario de los tiempos modernos, es porque ha visto en esto
gravísima ofensa hecha á Dios, á su Unigénito Hijo Jesucristo, á su
Inmaculada Madre María y á la Iglesia Santa”.
Leer más: http://protestantedigital.com/blogs/1372/Juan_Bautista_Cabrera_y_los_himnos_evangelicos
Leer más: http://protestantedigital.com/blogs/1372/Juan_Bautista_Cabrera_y_los_himnos_evangelicos
obre la consagración
del obispo Cabrera, los obispos católicos reunidos en el IV Congreso
Católico Nacional de Tarragona volvieron al ataque, llamando al acto
“imaginaria consagración” “un acto sacrílego, llamado falsamente
consagración” “sacrílega ceremonia” de un sacerdote apóstata y hereje”.
No dejaba pasar el hecho de la consagración de la capilla y el obispo
Cabrera el arzobispo de Granada José Moreno Mazón, para frenar los
excesos del protestantismo(iv) : “Nos, con nuestro amado Cabildo, Clero,
Religiosos y fieles, deseando para contrarrestar y oponer un fuerte
dique á los excesos del protestantismo en España, singularmente en los
de la Capilla protestante y de la sacrílega consagración episcopal una
fuerza invencible, hemos acudido á Dios Ntro. Señor por la intercesión
de la Santísima Virgen… Si los sentimientos católicos de los españoles
han sido cruelmente heridos con los últimos acontecimientos de la
capilla protestante y de las innovaciones heréticas implantadas desde
hace largos años en España por el espíritu revolucionario de los tiempos
modernos, es porque ha visto en esto gravísima ofensa hecha á Dios, á
su Unigénito Hijo Jesucristo, á su Inmaculada Madre María y á la Iglesia
Santa”
Leer más: http://protestantedigital.com/blogs/1372/Juan_Bautista_Cabrera_y_los_himnos_evangelicos
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“Nos, con nuestro amado
Cabildo, Clero, Religiosos y fieles, deseando para contrarrestar y
oponer un fuerte dique á los excesos del protestantismo en España,
singularmente en los de la Capilla protestante y de la sacrílega
consagración episcopal una fuerza invencible, hemos acudido á Dios Ntro.
Señor por la intercesión de la Santísima Virgen… Si los sentimientos
católicos de los españoles han sido cruelmente heridos con los últimos
acontecimientos de la capilla protestante y de las innovaciones
heréticas implantadas desde hace largos años en España por el espíritu
revolucionario de los tiempos modernos, es porque ha visto en esto
gravísima ofensa hecha á Dios, á su Unigénito Hijo Jesucristo, á su
Inmaculada Madre María y á la Iglesia Santa”.
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arzobispo de Granada
José Moreno Mazón, para frenar los excesos del protestantismo(iv) :
“Nos, con nuestro amado Cabildo, Clero, Religiosos y fieles, deseando
para contrarrestar y oponer un fuerte dique á los excesos del
protestantismo en España, singularmente en los de la Capilla protestante
y de la sacrílega consagración episcopal una fuerza invencible, hemos
acudido á Dios Ntro. Señor por la intercesión de la Santísima Virgen… Si
los sentimientos católicos de los españoles han sido cruelmente heridos
con los últimos acontecimientos de la capilla protestante y de las
innovaciones heréticas implantadas desde hace largos años en España por
el espíritu revolucionario de los tiempos modernos, es porque ha visto
en esto gravísima ofensa hecha á Dios, á su Unigénito Hijo Jesucristo, á
su Inmaculada Madre María y á la Iglesia Santa”.
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obre la consagración
del obispo Cabrera, los obispos católicos reunidos en el IV Congreso
Católico Nacional de Tarragona volvieron al ataque, llamando al acto
“imaginaria consagración” “un acto sacrílego, llamado falsamente
consagración” “sacrílega ceremonia” de un sacerdote apóstata y hereje”.
No dejaba pasar el hecho de la consagración de la capilla y el obispo
Cabrera el arzobispo de Granada José Moreno Mazón, para frenar los
excesos del protestantismo(iv) : “Nos, con nuestro amado Cabildo, Clero,
Religiosos y fieles, deseando para contrarrestar y oponer un fuerte
dique á los excesos del protestantismo en España, singularmente en los
de la Capilla protestante y de la sacrílega consagración episcopal una
fuerza invencible, hemos acudido á Dios Ntro. Señor por la intercesión
de la Santísima Virgen… Si los sentimientos católicos de los españoles
han sido cruelmente heridos con los últimos acontecimientos de la
capilla protestante y de las innovaciones heréticas implantadas desde
hace largos años en España por el espíritu revolucionario de los tiempos
modernos, es porque ha visto en esto gravísima ofensa hecha á Dios, á
su Unigénito Hijo Jesucristo, á su Inmaculada Madre María y á la Iglesia
Santa”
Leer más: http://protestantedigital.com/blogs/1372/Juan_Bautista_Cabrera_y_los_himnos_evangelicos
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domingo, 11 de septiembre de 2016
Es duro predicar
León Felipe es mi poeta preferido. La verdad, no puedo decir que lea mucha poesía, pero me gusta leerla. No llego al extremo de ese político diciendo: "Les recomiendo que lean a Kant, es uno de mis autores de referencia, aunque no he leído ninguna de sus obras". Yo sí he leído a León Felipe y me gusta mucho.
Cada semana tengo que predicar en mi Iglesia. Es una sensación extraña estar parafraseando a Jesús; yo creo que su vida ya habla por si misma, sin añadido alguno. Pero sé que es necesario recordar "la antigua historia" (como dice el himno) en este mundo acelerado e hiper ocupado en el que vivimos; ayudando a pensar en una época sin apenas tiempo para la reflexión sosegada.
En uno de sus poemas, Parábola, León Felipe nos recuerda que si no vivimos lo que creemos, el mensaje acabará siendo manipulado. En realidad, acabaremos siendo manipulados todos nosotros; más que manipulados, incluso devorados por el monstruo que habremos contribuido a crear.
Cuando Paco Ibañez canta este poema se come también algunas estrofas. Elimina eso de "que la vierta, que la disuelva en su sangre, que la haga carne de su cuerpo..." En la voz de Paco Ibañez, parece que las creencias mejor nos las comamos con patatas, je, je. Pero León Felipe nos invita a interiorizarlas, a hacerlas vida en nosotros, a hacer de nuestra propia vida "un templo".
Predicar es una responsabilidad grande. Es tan grande el mensaje sobre el que reflexionar, que uno se siente muy, muy indigno. A veces tengo la pesadilla de que me palpo el bolsillo interno del chaleco y allá está aún intacta la doctrina, uf... Y no sé si estoy soñando o estoy despierto.
PARÁBOLA, de León Felipe.
“Más él hablaba del templo de su cuerpo”, Evangelio de San Juan, 2: 21.
“Y tomé el libro de las manos del ángel y me lo comí”. Apocalipsis, 10: 9-10.
Había un hombre que tenía una doctrina.
Una gran doctrina que llevaba en el pecho
(junto al pecho, no dentro del pecho),
una doctrina escrita que guardaba en el bolsillo interno del chaleco.
La doctrina creció.
Y tuvo que meterla en un arca de cedro,
en un arca como la del Viejo Testamento.
Y el arca creció.
Y tuvo que llevarla a una casa muy grande.
Entonces nació el templo.
Y el templo creció.
Y se comió el arca de cedro,
al hombre y a la doctrina escrita que guardaba en el bolsillo interno del chaleco.
Luego vino otro hombre que dijo:
El que tenga una doctrina que se la coma, antes de que se la coma el templo;
que la vierta, que la disuelva en su sangre,
que la haga carne de su cuerpo...
Y que su cuerpo sea
bolsillo, arca y templo.
miércoles, 7 de septiembre de 2016
Cuando ellos tengan 90
Harry Belafonte, el Dr. Martin Luther King y Tony Bennett.
El gran Tony Bennett ha cumplido este verano 90 años en plena forma. Como él dice, no ha trabajado nunca porque ha hecho siempre lo que ha querido: cantar para alegrar a la gente.
Podía haber pasado sin pena ni gloria, un cantante más en la América de postguerra. Pero al regresar del frente europeo (donde le tocó liberar campos de concentración y ver atrocidades) hizo caso a dos consejos que le dieron en su productora discográfica.
El primero, cambiarse de nombre (se llamaba Anthony Dominic Benedetto). El segundo: no imitar nunca a Sinatra. Se forjó una personalidad propia que le trajo el favor del público y el respeto del propio Sinatra, quien le consideraba el mejor cantante del siglo.
Esa personalidad propia, ajena al vaivén de modas y oportunismos, ha cautivado a varias generaciones. En la actualidad, muchos conocen a Tony a través de Lady Gaga, rendida fan suya y compañera de grabaciones y conciertos.
No es tan conocido el compromiso de Bennett con la causa de la paz y la justicia. Sin embargo, ha sido una constante en su vida, marchando en Selma para defender la igualdad racial o escribiendo en favor de su convicción pacifista y no-violenta. Unas palabras de El zen de Tony Bennet (2013) como reflejo:
"Toda guerra es una locura, no importa cuál sea la razón. Es increíble para mí que con todos los grandes maestros - incluyendo Mahatma Gandhi, Martin Luther King y Nelson Mandela - , los genios de la literatura y el arte, y todas las contribuciones que se han hecho en el planeta, no hayamos llegado aún a una aproximación más humana para resolver conflictos. La guerra es arcaica. En pocas palabras, la violencia genera violencia; la historia ha demostrado que esto es cierto."
Una personalidad propia, con ideas propias y una vitalidad apabullante, Cuando trabajo con mis alumnos en la educación formal o en nuestro proyecto de circo social, o cuando busco educar a mis hijas para los retos de la vida, siempre pienso en cómo serán todos ellos cuando tengan muchos años y yo ya no pueda verlos. Como todos, Tony Bennet es un ser humano lleno de defectos; pero me gustaría que tuvieran algunas de sus virtudes.
"Todavía estoy aprendiendo"- Tony Bennet (n. 1929)
domingo, 31 de julio de 2016
Un Dios de Justicia y Convivencia.
Don Manuel estaba de rodillas, su cabeza encañonada por una pistola. Había sido sacado a rastras de su casa hasta la playa de Chipiona, cercana al santuario de la Virgen de Regla. Los pistoleros estaban llenos de odio y de celo fanático. Le hicieron una propuesta: debía convencerlos que creía en Dios o si no los convencía, moriría allí mismo.
Parecía algo grotesco. Don Manuel Giménez Fernández era catedrático de Derecho Canónico, padre de ocho hijos y activo propagandista de la doctrina social cristiana. Su compromiso con sus ideas le habían llevado hasta el Ministerio de Agricultura, en un gobierno republicano de carácter moderado.
Quizás era eso lo que no le perdonaban. Su proclamada fe cristiana le impulsó a buscar remedio a las injusticias del latifundismo. Su propuesta: expropiar pequeñas cantidades de tierra (con su correspondiente indemnización) a algunos grandes propietarios, asegurando así que quienes por siglos no habían tenido nada tuviesen al menos algo (aunque fuera poco). Por eso sólo, algunos le habían llamado "bolchevique". Para quienes creían que Dios era el garante del orden establecido, Don Manuel era de hecho un peligroso ateo.
Pero quizás otra cosa hacía aún más dudosa la fe de Don Manuel para los fanáticos. Era su proclividad a entenderse y colaborar con quienes pensaban distinto que él. Aunque fuera en la búsqueda de la paz, de un remedio para la mecha que se había prendido meses atrás y que acababa de estallar en forma de guerra incivil... Los fanáticos no entendían de estas sutilezas. "Aquel que colabora con quien cree algo distinto que yo, no puede ser que crea en lo mismo que yo creo". Y punto.
No han salido a la luz aún los diarios de Don Manuel Giménez Fernández. No sabemos todavía de qué forma pudo convencer de la autenticidad de su fe a aquella horda de bárbaros; pero los convenció.
"Buscad primero el Reino de Dios y su justicia". Es el consejo de Jesús. Dios desea que luchemos contra las injusticias y que construyamos un mundo de amor y convivencia.
Este fin de semana celebré la bendición del matrimonio de Musta y Pili. Dos personas de mundos muy diferentes pero unidas por el amor. La celebración, el banquete y la fiesta fueron un ejemplo de convivencia, un anticipo del Reino de Dios donde no habrá diferencias entre humanos.
También esta semana una persona que ha empezado a colaborar en nuestro Casal de verano me preguntaba por cuál es el motivo que me impulsa a trabajar entre adolescentes y jóvenes con tanto ahínco. ¿Se trata de una motivación religiosa? "No", le contesté. "Es por cabreo". Cabreo (enfado) ante las injusticias de la vida y de un mundo excluyente. Ese enfado me conduce a Dios, para preguntarle porqué tanta injusticia y también para pedirle ayuda para cambiar el mundo. Pero el desencadenante es mi reacción ante esa injusticia.
El Dios de Don Manuel era un Dios de Justicia y de Convivencia.
Algo de esto debió predicarles en aquella playa, en el aciago verano de 1936, con el dedo del fanático listo para apretar el gatillo.
Le dejaron ir.
Parecía algo grotesco. Don Manuel Giménez Fernández era catedrático de Derecho Canónico, padre de ocho hijos y activo propagandista de la doctrina social cristiana. Su compromiso con sus ideas le habían llevado hasta el Ministerio de Agricultura, en un gobierno republicano de carácter moderado.
Quizás era eso lo que no le perdonaban. Su proclamada fe cristiana le impulsó a buscar remedio a las injusticias del latifundismo. Su propuesta: expropiar pequeñas cantidades de tierra (con su correspondiente indemnización) a algunos grandes propietarios, asegurando así que quienes por siglos no habían tenido nada tuviesen al menos algo (aunque fuera poco). Por eso sólo, algunos le habían llamado "bolchevique". Para quienes creían que Dios era el garante del orden establecido, Don Manuel era de hecho un peligroso ateo.
Pero quizás otra cosa hacía aún más dudosa la fe de Don Manuel para los fanáticos. Era su proclividad a entenderse y colaborar con quienes pensaban distinto que él. Aunque fuera en la búsqueda de la paz, de un remedio para la mecha que se había prendido meses atrás y que acababa de estallar en forma de guerra incivil... Los fanáticos no entendían de estas sutilezas. "Aquel que colabora con quien cree algo distinto que yo, no puede ser que crea en lo mismo que yo creo". Y punto.
No han salido a la luz aún los diarios de Don Manuel Giménez Fernández. No sabemos todavía de qué forma pudo convencer de la autenticidad de su fe a aquella horda de bárbaros; pero los convenció.
"Buscad primero el Reino de Dios y su justicia". Es el consejo de Jesús. Dios desea que luchemos contra las injusticias y que construyamos un mundo de amor y convivencia.
Este fin de semana celebré la bendición del matrimonio de Musta y Pili. Dos personas de mundos muy diferentes pero unidas por el amor. La celebración, el banquete y la fiesta fueron un ejemplo de convivencia, un anticipo del Reino de Dios donde no habrá diferencias entre humanos.
También esta semana una persona que ha empezado a colaborar en nuestro Casal de verano me preguntaba por cuál es el motivo que me impulsa a trabajar entre adolescentes y jóvenes con tanto ahínco. ¿Se trata de una motivación religiosa? "No", le contesté. "Es por cabreo". Cabreo (enfado) ante las injusticias de la vida y de un mundo excluyente. Ese enfado me conduce a Dios, para preguntarle porqué tanta injusticia y también para pedirle ayuda para cambiar el mundo. Pero el desencadenante es mi reacción ante esa injusticia.
El Dios de Don Manuel era un Dios de Justicia y de Convivencia.
Algo de esto debió predicarles en aquella playa, en el aciago verano de 1936, con el dedo del fanático listo para apretar el gatillo.
Le dejaron ir.
domingo, 17 de julio de 2016
Resistiendo al odio
Mañana es 18 de julio, ochenta años desde el inicio de nuestra guerra. Una locura que describió muy bien Julián Besteiro en un testimonio de sinceridad: “No puedo hablar porque no me consentirían decir lo que siento y pienso, a saber: que los españoles nos estamos asesinando de una manera estúpida, por unos motivos todavía más estúpidos y criminales” (El Socialista, 1938)
Una estúpida tragedia en la que la mayoría participó por simples motivos geográficos, reclutados forzosamente, y manipulados por minorías fanatizadas o interesadas egoístamente en una victoria a toda costa:«En los primeros meses del conflicto, unas 120.000 personas se presentaron voluntarias para luchar por la República. Al final de la guerra y tras las levas eran 1.700. 000 hombres. Los nacionales, por su parte, reunieron en el verano de 1936 a unos 100.000 voluntarios. En abril de 1939 eran 1.260.000 hombres». James Matthews, «Soldados a la fuerza. Reclutamiento obligatorio durante la Guerra Civil. 1936-1939» (Alianza Editorial)
Casos ejemplares de resistencia a la manipulación hubo muchos. Un ejemplo de ellos: el político moderado Luis Lucia. El mismo día de inicio de la guerra escribe este telegrama: "Madrid. Ministro Gobernación. Como ex ministro de la República, como jefe de la Derecha Regional Valenciana, como diputado y como español, levanto en esta hora grave mi corazón por encima de todas las diferencias políticas para ponerme al lado de la autoridad que es, frente a la violencia y la rebeldía, la encarnación de la República y la Patria. Luis Lucia."
Al poco, es detenido por sus propios compañeros republicanos y pasa toda la guerra incivil en la cárcel Modelo de Barcelona. Los franquistas al acabar la guerra lo condenan a muerte y sigue en la misma prisión en cadena perpetua. Al salir, poco antes de su muerte por un cáncer terminal, escribió: «Entré en la cárcel por no querer odiar y de la cárcel he salido, después de casi seis años, y pese a todo, sin haber aprendido a odiar».
No hay nada que celebrar en el recuerdo de una guerra, salvo casos como éstos de resistencia al odio.
Una estúpida tragedia en la que la mayoría participó por simples motivos geográficos, reclutados forzosamente, y manipulados por minorías fanatizadas o interesadas egoístamente en una victoria a toda costa:«En los primeros meses del conflicto, unas 120.000 personas se presentaron voluntarias para luchar por la República. Al final de la guerra y tras las levas eran 1.700. 000 hombres. Los nacionales, por su parte, reunieron en el verano de 1936 a unos 100.000 voluntarios. En abril de 1939 eran 1.260.000 hombres». James Matthews, «Soldados a la fuerza. Reclutamiento obligatorio durante la Guerra Civil. 1936-1939» (Alianza Editorial)
Casos ejemplares de resistencia a la manipulación hubo muchos. Un ejemplo de ellos: el político moderado Luis Lucia. El mismo día de inicio de la guerra escribe este telegrama: "Madrid. Ministro Gobernación. Como ex ministro de la República, como jefe de la Derecha Regional Valenciana, como diputado y como español, levanto en esta hora grave mi corazón por encima de todas las diferencias políticas para ponerme al lado de la autoridad que es, frente a la violencia y la rebeldía, la encarnación de la República y la Patria. Luis Lucia."
Al poco, es detenido por sus propios compañeros republicanos y pasa toda la guerra incivil en la cárcel Modelo de Barcelona. Los franquistas al acabar la guerra lo condenan a muerte y sigue en la misma prisión en cadena perpetua. Al salir, poco antes de su muerte por un cáncer terminal, escribió: «Entré en la cárcel por no querer odiar y de la cárcel he salido, después de casi seis años, y pese a todo, sin haber aprendido a odiar».
No hay nada que celebrar en el recuerdo de una guerra, salvo casos como éstos de resistencia al odio.
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