Esta semana en la clase de mi hija mayor estaban estudiando un tema apasionante: los "catalanes universales". Se trataba de conocer a aquellos catalanes que han traspasado fronteras y han sido conocidos en todo el mundo.
La lista no es demasiado larga pero sí muy interesante. Predominan los arquitectos y artistas (como Gaudí o Dalí), los músicos e intérpretes (como Pau Casals o Montserrat Caballé), algún inventor (como Monturiol) y algún deportista (Pau Gasol).
No sé porqué de pronto me vino un nombre a la cabeza y le pregunté a mi hija: "¿No se habrán olvidado de Xavier Cugat, verdad?"
Mi hija me respondió: "...pues me parece que sí papa, porque ese nombre no me suena que lo hayan nombrado en la clase".
Xavier Cugat fue uno de los catalanes más universales que ha producido esta tierra. Fue conocidísimo en el mundo entero por sus discos de música afrocubana y latina, de alta calidad según los entendidos, y por sus múltiples apariciones cinematográficas.
Siempre me resultó cómica la forma en que Xavier Cugat dirigía a su orquesta en el cine. Lo hacía de espaldas a los músicos, embelesado por el baile sensual de la cantante solista (generalmente su esposa).
Ahora que estamos a un par de días de la fecha en que el pueblo catalán va a poder expresar sus deseos para el futuro (en la consulta del 9-N), la forma de dirigir del gran Cugui se me antoja un ejemplo de lo que no deberían haber hecho nuestros gobernantes.
Por varios años, el gobierno central ha dirigido España de espaldas a los catalanes. Nos ha usado para encender el patriotismo español y expresamente ha hecho oídos sordos a las peticiones de concierto económico, de referendum, etc.
Con esa actitud el gobierno central ha jugado con fuego y ha alimentado el sentimiento independentista catalán, mientras retenía votos en otros territorios del Estado alentando el resquemor y desconfianza secular entre los distintos pueblos de España para su beneficio electoral.
Un monstruo de la música como es Xavier Cugat se puede permitir dirigir de espaldas a su orquesta. Pero el presidente del gobierno central no puede permitirse gobernar de espaldas a uno de sus territorios más pujantes y con un fuerte sentimiento nacional, si no quiere encontrarse con un problema mostruoso y de imposible solución.
El 10 N señor Rajoy dese la vuelta y escuche los argumentos de los catalanes. Aún estamos a tiempo (creo).
viernes, 7 de noviembre de 2014
miércoles, 5 de noviembre de 2014
Instantes dichosos
Llevo ya más de un año luchando para que no se prohíba en Catalunya el circo clásico (sí, el que incluye animales artistas en sus espectáculos).
En medio de todo el proceso he tenido oportunidad de hablar con varios políticos, entre ellos alguno con el cual tengo desde antaño una buena amistad.
Este amigo se sorprendía al verme a mí metido en semejante guerra y me preguntaba que cómo había llegado yo hasta allí.
Mi respuesta fue sencilla: he visto mucho circo, amo al circo y no voy a dejar solas a las gentes de circo,
Leyendo estos días a Schopenhauer he encontrado una respuesta, más elaborada que la que yo le di a mi amigo, sobre los efectos de la contemplación estética.
Dice Schopenhauer, refiriéndose a la estética en general, que aquellos que disfrutamos del circo"quedamos exonerados por un instante de todo querer, esto es, de cualesquiera deseos y preocupaciones, como si nos libráramos de nosotros mismos y dejáramos de ser el individuo que conoce el efecto de su constante querer, el correlato de la cosa singular para el que los objetos devienen motivos, pasando a ser el eterno sujeto del conocer avolitivo, el correlato de la idea."
Remata Schopenhauer: "y sabemos que estos instantes en los cuales quedamos liberados del acuciante apremio de la voluntad, como si emergiéramos de la etérea gravidez terrestre, son los más dichosos que conocemos."
Ahí es nada. Palabra de Arthur Schopenhauer, el filósofo.
Verdaderamente así me he sentido desde niño siempre que he asistido a una función de circo.
De niño. cuando llegaba el circo a mi ciudad, me pasaba el rato ensimismado viendo cómo montaban la carpa y el pequeño poblado que surgía a su alrededor.
Siendo joven, en la universidad, buscaba todos los circos alrededor de Barcelona para pasar las tardes sentado en un banco junto a las caravanas, escribiendo en mi diario, sintiéndome un poco menos solo al abrigo del mayor espectáculo del mundo.
Ahora de mayor, cuando he conocido personalmente a muchas personas que forman parte del mundo del circo, aún me ruborizo cuando tengo oportunidad de estrechar la mano de alguna "estrella" circense...
Nunca he puesto un pie en la pista. La reverencio, la esquivo aún cuando el circo no esté dando su función y tenga que hacer algún recado en su interior, prefiero dar un rodeo; me sigue pareciendo tierra prometida para la que no he sido llamado.
Así que verdaderamente no importa lo que ocurra en este mes decisivo para el futuro del circo en Catalunya.
Yo no voy a dejar que el circo muera o que lo mate la ignorancia de unos o la desidia de otros, como ya ocurrió con muestras de cultura popular como la revista y los teatros ambulantes, antaño boyantes y hoy desaparecidos...
Seguiré, seguiré y seguiré luchando, porque no quiero que los "instantes dichosos" de los que hablaba Schopenhauer habiten el reino de lo efímero. ¡Hasta la victoria!
En medio de todo el proceso he tenido oportunidad de hablar con varios políticos, entre ellos alguno con el cual tengo desde antaño una buena amistad.
Este amigo se sorprendía al verme a mí metido en semejante guerra y me preguntaba que cómo había llegado yo hasta allí.
Mi respuesta fue sencilla: he visto mucho circo, amo al circo y no voy a dejar solas a las gentes de circo,
Leyendo estos días a Schopenhauer he encontrado una respuesta, más elaborada que la que yo le di a mi amigo, sobre los efectos de la contemplación estética.
Dice Schopenhauer, refiriéndose a la estética en general, que aquellos que disfrutamos del circo"quedamos exonerados por un instante de todo querer, esto es, de cualesquiera deseos y preocupaciones, como si nos libráramos de nosotros mismos y dejáramos de ser el individuo que conoce el efecto de su constante querer, el correlato de la cosa singular para el que los objetos devienen motivos, pasando a ser el eterno sujeto del conocer avolitivo, el correlato de la idea."
Remata Schopenhauer: "y sabemos que estos instantes en los cuales quedamos liberados del acuciante apremio de la voluntad, como si emergiéramos de la etérea gravidez terrestre, son los más dichosos que conocemos."
Ahí es nada. Palabra de Arthur Schopenhauer, el filósofo.
Verdaderamente así me he sentido desde niño siempre que he asistido a una función de circo.
De niño. cuando llegaba el circo a mi ciudad, me pasaba el rato ensimismado viendo cómo montaban la carpa y el pequeño poblado que surgía a su alrededor.
Siendo joven, en la universidad, buscaba todos los circos alrededor de Barcelona para pasar las tardes sentado en un banco junto a las caravanas, escribiendo en mi diario, sintiéndome un poco menos solo al abrigo del mayor espectáculo del mundo.
Ahora de mayor, cuando he conocido personalmente a muchas personas que forman parte del mundo del circo, aún me ruborizo cuando tengo oportunidad de estrechar la mano de alguna "estrella" circense...
Nunca he puesto un pie en la pista. La reverencio, la esquivo aún cuando el circo no esté dando su función y tenga que hacer algún recado en su interior, prefiero dar un rodeo; me sigue pareciendo tierra prometida para la que no he sido llamado.
Así que verdaderamente no importa lo que ocurra en este mes decisivo para el futuro del circo en Catalunya.
Yo no voy a dejar que el circo muera o que lo mate la ignorancia de unos o la desidia de otros, como ya ocurrió con muestras de cultura popular como la revista y los teatros ambulantes, antaño boyantes y hoy desaparecidos...
Seguiré, seguiré y seguiré luchando, porque no quiero que los "instantes dichosos" de los que hablaba Schopenhauer habiten el reino de lo efímero. ¡Hasta la victoria!
miércoles, 29 de octubre de 2014
Las virtudes cívicas se perdieron hace mucho
La corrupción alcanza dimensiones asombrosas en España. No hay día que los medios de comunicación no destapen un nuevo caso; pero algo muy hipócrita se pone también de manifiesto ante el escándalo que todo esto genera en la opinión pública.
¿Acaso no son vecinos nuestros los corruptos, no son realmente "uno de los nuestros"? Porque esa moda de imaginar una cierta "casta" o "banda de malhechores" símplemente disimula la gran verdad: hemos sido una sociedad tolerante con la corrupción porque hemos sido tolerantes con nosotros mismos.
Cantaba Tony Bennet que se sentía "un extraño en el paraíso". Nosotros nos hemos creído con derecho a construirnos cada cual nuestro paraíso en la tierra, al coste que fuese...
Menos rasgarnos las vestiduras y más ponernos las pilas todos y cada uno, para recuperar las virtudes cívicas que hace mucho desterramos como moralina superflua.
¿Acaso no son vecinos nuestros los corruptos, no son realmente "uno de los nuestros"? Porque esa moda de imaginar una cierta "casta" o "banda de malhechores" símplemente disimula la gran verdad: hemos sido una sociedad tolerante con la corrupción porque hemos sido tolerantes con nosotros mismos.
Cantaba Tony Bennet que se sentía "un extraño en el paraíso". Nosotros nos hemos creído con derecho a construirnos cada cual nuestro paraíso en la tierra, al coste que fuese...
Menos rasgarnos las vestiduras y más ponernos las pilas todos y cada uno, para recuperar las virtudes cívicas que hace mucho desterramos como moralina superflua.
jueves, 16 de octubre de 2014
Yo no le quito el pan
No me gusta nada cuando la gente pone etiquetas despectivas a cierto tipo de humor. En general tiendo a dejar de lado mi sentido crítico cuando se trata de personas que intentan hacer felices a otros. Por eso siempre he sido un gran entusiasta de los Hermanos Calatrava, sin reserva alguna.
De niño escuchaba en el tocadiscos familiar esta parodia de Ne Me Quitte Pas y me mondaba de risa. Ahora la he vuelto a recordar con ocasión de las tensiones entre Catalunya y el resto del Estado.
El President Mas intenta que la voz de Catalunya encuentre una forma legal para expresarse; pero han sido muchos años de diálogo de sordos entre "Espanya ens roba" y "los catalanes sólo van a lo suyo", etc.
Nadie está acostumbrado a escuchar razones o a proponerlas, pero precisamente nada hace más falta ahora que un diálogo informado.
Bueno, ahora o tal vez después del 9-N, ocurra lo que ocurra ese día.
Porque si al día siguiente nadie hace un esfuerzo por entender al otro (y la pelota estará en el tejado del Gobierno central), entonces sí que apaga y vámonos.
Señoras y señores, con ustedes... ¡los Hermanos Calatrava!
De niño escuchaba en el tocadiscos familiar esta parodia de Ne Me Quitte Pas y me mondaba de risa. Ahora la he vuelto a recordar con ocasión de las tensiones entre Catalunya y el resto del Estado.
El President Mas intenta que la voz de Catalunya encuentre una forma legal para expresarse; pero han sido muchos años de diálogo de sordos entre "Espanya ens roba" y "los catalanes sólo van a lo suyo", etc.
Nadie está acostumbrado a escuchar razones o a proponerlas, pero precisamente nada hace más falta ahora que un diálogo informado.
Bueno, ahora o tal vez después del 9-N, ocurra lo que ocurra ese día.
Porque si al día siguiente nadie hace un esfuerzo por entender al otro (y la pelota estará en el tejado del Gobierno central), entonces sí que apaga y vámonos.
Señoras y señores, con ustedes... ¡los Hermanos Calatrava!
lunes, 13 de octubre de 2014
Verdadera humanidad
Estuve en el Parlament contemplando la semana pasada a dos tipos de personas muy diferentes: políticos y artistas.
Fui convocado para informar a la Comisión que está estudiando si prohibir o bien regular el circo clásico (con animales) en Catalunya.
Inevitablemente, durante la sesión los artistas tuvieron que hablar de política, aunque no sea lo suyo. Y los políticos tuvieron que hablar de arte... que definitivamente no es lo suyo.
Me vino a la mente enseguida la frase de William Burroughs: "Los artistas son los verdaderos arquitectos del cambio y no los políticos o legisladores que aplican el cambio luego de que sucedió".
No quedan domadores de bigotes retorcidos y corazones retorcidos que maltraten hoy en día a sus animales en los circos catalanes.
Incluso el cine tiene que ambientar sus tópicas historias de maltrato en el pasado, en los años veinte, porque una ambientación actual no tendría credibilidad.
Los artistas de circo han sido pioneros en proclamar la convivencia entre humanos y animales, algo que llevan practicando por generaciones pero que en nuestra sociedad sigue siendo revolucionario.
No hay denuncia en tribunal alguno por maltrato animal en los circos que recorren Catalunya. La prohibición no tiene razón de ser; más bien sería necesario escuchar a los artistas para conocer cómo hacer una buena regulación, pues nadie tiene más experiencia que ellos en garantizar el bienestar animal.
Como Tortell Poltrona, el gran payaso catalán y universal, proclamó ante algunos de los políticos que desconocen por completo el mundo del circo:
"Yo mismo soy un mamífero vertebrado omnívoro y me siento del mundo animal. ¿Con su prohibición significará que yo no podré entrar en el circo?"
Los artistas nos muestran el camino de nuestra verdadera humanidad a través de la convivencia con el resto de animales.
jueves, 9 de octubre de 2014
Peticiones de los oyentes
- Y seguimos con las peticiones de nuestros oyentes. ¡Hola, amigo de las ondas! ¿Cuál es tu nombre?
- Me llamo Rafa,
- ¡Hola Rafa! ¿Desde dónde nos llamas?
- Desde Reus.
- Muy bien Rafa. ¿Y qué canción quieres que pongamos?
- I Won't Back Down, de Tom Petty, en la versión de Johnny Cash.
- "No retrocederé": un pedazo de canción y una pedazo de versión, uuhh. ¿Y a quién se la quieres dedicar?
- Se la quiero dedicar a mis amigos que luchan en favor del circo y que ayer estuvieron en la Comisión del Parlament de Catalunya para defender la dignidad del circo ante los ataques de algunos políticos.
- ¿Cómo se llaman tus amigos?
- Genís, Enys, Yvonne, Lisa, Jaume, Blai, Carles, Gaetano, Aleix, Marcel, Vicent, Joan Ramon, Elena, Patty, Alex, Clara, Fabio, Josep, Alfred, Jordi y seguro que me olvido de alguien.
- Okey Rafa. Antes que escuchemos tu canción, ¿quieres decirle algo a tus amigos?
- Sí. Que los quiero mucho, que estoy orgulloso de ellos y que vamos a ganar.
- Gracias Rafa."No retrocederé", en la voz del gran Johnny Cash, sonando ahora mismo para todos vosotros.
- Me llamo Rafa,
- ¡Hola Rafa! ¿Desde dónde nos llamas?
- Desde Reus.
- Muy bien Rafa. ¿Y qué canción quieres que pongamos?
- I Won't Back Down, de Tom Petty, en la versión de Johnny Cash.
- "No retrocederé": un pedazo de canción y una pedazo de versión, uuhh. ¿Y a quién se la quieres dedicar?
- Se la quiero dedicar a mis amigos que luchan en favor del circo y que ayer estuvieron en la Comisión del Parlament de Catalunya para defender la dignidad del circo ante los ataques de algunos políticos.
- ¿Cómo se llaman tus amigos?
- Genís, Enys, Yvonne, Lisa, Jaume, Blai, Carles, Gaetano, Aleix, Marcel, Vicent, Joan Ramon, Elena, Patty, Alex, Clara, Fabio, Josep, Alfred, Jordi y seguro que me olvido de alguien.
- Okey Rafa. Antes que escuchemos tu canción, ¿quieres decirle algo a tus amigos?
- Sí. Que los quiero mucho, que estoy orgulloso de ellos y que vamos a ganar.
- Gracias Rafa."No retrocederé", en la voz del gran Johnny Cash, sonando ahora mismo para todos vosotros.
viernes, 3 de octubre de 2014
Habla, pueblo.
Luis Eduardo Aute cantaba a la libertad diciendo que "vivir (...) es el mandato de reflexionar".
No siento el deseo de dejar de ser español, pero no veo dónde puede estar el delito en preguntarnos a los catalanes cómo queremos que sea nuestra relación con el resto de España.
¿No es ésa la esencia de nuestra libertad y democracia, reflexionar sobre lo que queremos y poder actuar en coherencia con esa reflexión?
La Ley para la Reforma Política acabó con la ilegalidad del franquismo de la mano del presidente Suárez y de una canción que decía "habla pueblo, habla; no dejes que nadie decida por ti".
Espero que el presidente Rajoy pierda el miedo a escuchar la voz de los ciudadanos de Catalunya. Conocernos es querernos :-)
No siento el deseo de dejar de ser español, pero no veo dónde puede estar el delito en preguntarnos a los catalanes cómo queremos que sea nuestra relación con el resto de España.
¿No es ésa la esencia de nuestra libertad y democracia, reflexionar sobre lo que queremos y poder actuar en coherencia con esa reflexión?
La Ley para la Reforma Política acabó con la ilegalidad del franquismo de la mano del presidente Suárez y de una canción que decía "habla pueblo, habla; no dejes que nadie decida por ti".
Espero que el presidente Rajoy pierda el miedo a escuchar la voz de los ciudadanos de Catalunya. Conocernos es querernos :-)
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